
En el 2011, recibí un mensaje por Twitter que decía: <Me estoy muriendo, estoy asustada, ayúdame>. Era una persona desconocida para mi, una joven con cáncer, que en ese momento estaba recibiendo quimioterapia y no sabia su futuro. Mantuvimos conversaciones por varios meses, e inclusive conversé con su doctora. Poco a poco, la tranquilidad junto […]
[Continue reading...]

